Para empezar el blog, os contamos qué vais a encontrar aquí

Nos gustan las palabras. Refinadas, soeces, cultas, populares. En castellano, en inglés, en magiar. Agudas, llanas y esdrújulas. Simples y compuestas. Las que son verbos, sustantivos, adjetivos; incluso las conjunciones y los artículos indeterminados. Queremos saber quién las dijo primero, de dónde las trajo. Nos interesa saber combinarlas de forma ortodoxa, aunque siempre estamos dispuestos a imaginarles nuevos usos. Nos fascinan los que saben articular con ellas discursos efectivos, potentes o simplemente bellos. Queremos saber cómo se derivan y cómo se declinan. Las buscamos en los libros, en internet, en las canciones y en los manuales de electrodomésticos. Nos gustan sus formas: el trazo regular de la Helvética, el aire retro de la Pradell. Leerlas sobre papel, tinta electrónica o luces de neón. Nos atrae su sonoridad, su prosodia. Queremos entender cómo informan, cómo seducen, cómo emocionan. Qué esconden y qué cuentan.