Miquel Barceló es un bibliófilo redomado

Vamos tarde. La exposición Barceló antes de Barceló cerró ya sus puertas, pero no queríamos dejar de mencionar la relación del artista mallorquín con los libros. Él mismo confesaba recientemente a Víctor Amela en La Vanguardia que “leer, follar y bucear” son actividades que le gustan tanto como pintar. En la galería Metrònom de Barcelona ya se le dedicó la exposición 30 llibres pintats i un llibre de ferro, y algunas de esas piezas se han podido ver de nuevo en la ciudad, esta vez en el centro Arts Santa Mònica. Aunque queda claro que a Miquel Barceló le atrae el acto de la lectura en sí (al parecer entre sus favoritos están Eliot, Keats, Lezama Lima, Don Quijote, Galdós, Auden, Pla y el Antiguo Testamento), su obra da a entender que también le gustan los libros en sí, como objetos. Los sumerge en pintura, los emborrona, los recorta. La letra desaparece y surge el volumen, la materia.